Mirar atrás no siempre te convierte en sal...

Calor, coche, playa, barcos, amigos y... contacto directo con la madurez. Curiosamente es la infancia lo que viene a mi mente.
Lejanas parecen las noches en la Sánchez Gastón. Horas y horas en el árbol campamento, jugando a "venimos de", molestando a la "Pila", y escondiéndonos bajo la cama cuando la policia llamaba al timbre... Dyana y Lydia comiendo ratones, 2 niñas unidas por algo más que la sangre...
De pronto eras demasiado mayor para jugar.
De pronto un abismo separó nuestras vidas, y las discusiones acabaron con las travesuras...
De pronto había perdido a mi mejor amiga.
Los años pasaron y Dios, los extraterrestres o probablemente el tiempo, quisieron que los insultos se cambiaran por risas. Quizá fuera Sara, quizá fuera el destino, pero recuperé a mi hermana.
Y aquí estamos hoy, tan diferentes, y a la vez tan iguales...
Te vas, definitivamente has decidido unirte al club de los adultos, cuando yo todavía duermo con peluches...
Te echaré de menos, aún no has firmado y ya estoy llorando...
Cuídate.

5 Comments:
At 10:45 p. m.,
Anónimo said…
23 años, 20 años... aunq creamos lo contrario cada vez nos acercamos más a la vida adulta.
Parece triste venderse tan pronto a la madurez, mas sin embargo creo que esa es la meta que perseguimos, incoscientemente, desde el comienzo de nuestros pasos: la total autonomía. anímate, aza! :)
At 10:47 p. m.,
Anónimo said…
me he comido una N.
INCONSCIENTEMENTE.
At 10:55 p. m.,
RaúlRC said…
Según George Herbert "La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo". Determinar qué es lo que ahora nutre tu espíritu es lo que te clasificará como una joven universitaria o como una veterana advenediza.
Esperanza es la clave. Día a día el Sol saldrá a verte la cara y noche tras noche, será la Luna quien le releve. La esperanza de un mañana maravilloso es lo que nos mantiene jóvenes. Vivir el presente, no a costa del pasado, sino basificándolo sobre él para abrir esperanzas al nuevo amanecer. Eso es juventud.
Un besote. ;)
At 11:37 a. m.,
Anónimo said…
es difícil no hacer pasar el tiempo por nuestras vidas... es difícil pararlo.. y es difícil conservar la relación tal y como la tenias en un momento puntual de tu vida (en el cual éramos super felices) para siempre.
Muchas veces pienso que me gustaría ser otra vez pequeña para disfrutar sin preocupaciones...pero prefiero quedarme en esta época en la que no temes no hacer los deberes, que te tiren de las coletas o pasarlo mal porque un niño te ha dicho "x".
Yo me considero una persona aparentemente adulta... pero con risas y sueños infantiles...
At 11:38 a. m.,
Anónimo said…
es difícil no hacer pasar el tiempo por nuestras vidas... es difícil pararlo.. y es difícil conservar la relación tal y como la tenias en un momento puntual de tu vida (en el cual éramos super felices) para siempre.
Muchas veces pienso que me gustaría ser otra vez pequeña para disfrutar sin preocupaciones...pero prefiero quedarme en esta época en la que no temes no hacer los deberes, que te tiren de las coletas o pasarlo mal porque un niño te ha dicho "x".
Yo me considero una persona aparentemente adulta... pero con risas y sueños infantiles...
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