Efecto muelle

Unas notas de piano.
Cascada de señalización.
Recuerdos, sueños, fronteras, finales.
Noches de martes, agradable compañía que quizá no volverá.
Ciervos capaces de hablar y unas piernas demasiado largas.
Ojos cerrados sobre una pasarela de baldosas. Miedo a caer.
Pero hace tiempo que debí dar otro paso.
El suelo se derrumba y aún estoy aquí, unida a esta camisa de fuerza que algunos llaman soledad.
Como un pingüino sin canción, con un inevitable destino.
Las tierras arrasadas florecen de nuevo, demostrando que el refugio es la mejor opción para un licántropo.
Un día más, una semana más, un año más.
Y van 21.
Una noche fría.
Un cálido recuerdo.
Una triste sonrisa.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home