Deseos imposibles...

Noche tras noche el mismo llanto en mi cabeza.
Hasta que las lágrimas recorren mis mejillas. Una vez más.
Más de un año y nada cambia. Ojalá se redujese todo a mordisquear un sillón...
Injusticias provocadas por la hipócrita justicia.
¿Arroz y pasta?Ah, sí. Gracias.
Día tras día la misma súplica en mi cabeza.
Hasta que las lágrimas recorren mis mejillas. Una vez más.
Un mensaje no sustituye a una llamada. Pero alivia.
Los deseos NO se cumplen.
Sólo queda esperar.
¿Esperar qué?
Ojalá pudiera inventar un nido resguardado con el que proteger a los polluelos.

